Me acosté sobre tu pecho

Me acosté sobre tu pecho. No sé si fue por la tarde. Sí, fue por la tarde. ¿o habría sido en la mañana?

Ese día habíamos subido la montaña, por la mañana. Recuerdo bien el orden de los eventos. Habíamos planeado vernos a las 10. Llegué a las 10:15 y en el instante que bajé del bus recibí un mensaje tuyo diciendo que llegarías en 40 minutos. Fui al baño a despabilarme y me di cuenta que en el meñique de mi mano derecha tenía un padrastro que me molestaba. Pregunté en la tienda de la estación si vendían cortauñas y me dijeron que no, que solo en farmacias, que me siga por el andador hacia el pueblo. Eso hice.

El aire era fresco, me gustaba inspirar profundo y me daba la impresión de que mi pecho degustaba alegre ese aire verde y húmedo. Compré un cortauñas pequeñito, perfecto para padrastros de meñiques. La cara de la palanca que tiene una gráfica de adorno tenía tres caritas felices, una rosa, una verde y una blanca. También compré condones.

Caminé y llegué al zócalo, di una vuelta y pregunté por un cajero: aquí mero en la esquina. Guardé el dinero en mi cartera y busqué dónde tomar café, entré a una franquicia y pedí un americano grande. Cuando iba por la mitad me llegó tu mensaje preguntando dónde nos veríamos. Quedamos en el mercado. Pagué el café y salí a encontrarte. Te vi a lo lejos. Te di un beso en la boca y un abrazo sonriendo. Saludé a tu amigo.

Compramos agua y subimos la montaña. Water break. Subimos más, yo jadeaba. Pensé que no se decir ‘jadear’ en inglés. Otro descanso. Qué lindo paisaje. Falta poco. Hablamos de Atenea y de nuestros padres, de L.E.F y de Guatemala.

Pagamos nuestros boletos, entramos a las ruinas. Leímos sobre los Xochimilcas y 10 Conejo. Caminamos por el borde del edificio en sentido horario y nos sentamos a ver el valle. Tomaste mi mano.

Caminamos entre coatíes, observamos sus patas traseras, parecen pies. Bajamos la montaña. Comimos y bebimos cerveza. Vi tu carita de sueño y te conté sobre los tapití. Salimos por un café frío y un dedo de novia. Acompañamos a tu amigo a la estación y nos despedimos de él. Desde allí tomamos un taxi a la montaña donde rentamos una habitación. Después de la plática de todo el día el silencio en el taxi me incomodaba, sonaba incluso forzado.

Llegamos a la casa, estaba oscureciendo y buscaste en tus mensajes las instrucciones para entrar. La llave está bajo la maceta de ranita. Entramos, dejé mi mochila en el sillón, entramos en la habitación, se veía igual que en la foto. Dejaste tus cosas y yo vacíe mis bolsillos, saliste hacia la sala para prender una vela y colocarla en la lámpara. Yo te abracé por detrás viendo la llama mínima que salía del encendedor y el sigilo con el que esperabas a que la mecha empezara a arder. Te diste la vuelta y nos besamos. Primero suave, luego con besos más profundos, luego suave de nuevo. De espaldas al cuarto me llevaste abrazado y nos acostamos.

De tu boca a tus lóbulos, mi cuello. El dulzor de tu boca y la sal de tu piel sudada se mezclaron en mi lengua. Mordiste mi mentón y respiraste sobre mi barriga. Me entregué al estremecimiento. El orden se hizo difuso, el tiempo se untó con el tacto. Me apretaste contra ti y me advertiste. El tiempo se hizo líquido salado y dulce.

Acostumbrado a verbalizar el sexo, me extrañé con nuestro silencio. Nos dormimos. No, no fue por la tarde. Fue a la mañana siguiente.

Me acosté sobre tu pecho. Creo que sí fue esa tarde, la memoria del tiempo viscoso es más mancha que punto. Pa tum, pa tum, pa tum. Tambor cardiaco, resonancia torácica, pabellón-ventosa, martillo rítmico. Callé mientras oía. No decías nada pero yo te escuchaba. Tu boca cerrada y tu pecho abierto.

It’s amazing that it pumps all the time, day and night.
-I was just thinking that.

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Coreografía para oídos de un solo espectador (instrucciones)

 

Instrucciones:

Sentar al espectador en un lugar más o menos silencioso.

Pedirle que cierre los ojos

Dejar pasar 30 segundos sin hacer nada para que el espectador esté expectante

Acercar desde una distancia de 1 metro la mano derecha hacia su oído derecho, tarda 25 segundos

Dejar la mano a 1 cm del oído durante 10 segundos

Alejar la mano durante 25 segundos hasta una distancia de 1 metro

Repetir con la mano y oído izquierdos

Repetir ambos movimientos 1 vez más

Manteniendo una distancia de 1.5m entre las manos del performer , acercar y alejar de la cabeza del espectador como si traspasara su cráneo con una vara de esa distancia

Hacerlo 3 veces, empezando en 30 segundos y cada una más rápida que la anterior

Agitar las manos alrededor del oído muy rápidamente y desacelerar hasta que sea un movimiento elíptico lento

Terminar alejando las manos de los oídos del espectador

 

Situación total (coreografía combinatoria)

tiempo

cuerpo

espacio

antes

ahora

después

yo

ellos

aquí

allá

en medio

antes yo

ahora tú

después ellos

antes aquí

ahora allá

después en medio

yo aquí

tu allá

ellos en medio

yo antes

tú ahora

ellos después

aquí antes

allá ahora

en medio después

aquí yo

allá tú

en medio ellos

antes tu

ahora ellos

después yo

yo allá

tú en medio

ellos aquí

aquí ahora

allá después

en medio antes

ahora yo

después tú

antes ellos

tú aquí

ellos allá

yo en medio

allá antes

en medio ahora

aquí después

tiempo

cuerpo

espacio

tiempo antes

cuerpo ahora

espacio después

tiempo aquí

cuerpo allá

espacio en medio

cuerpo yo

espacio aquí

tiempo antes

cuerpo tú

espacio allá

tiempo ahora

espacio aquí

tiempo allá

cuerpo en medio

espacio tiempo

tiempo cuerpo

cuerpo espacio

tiempo antes

ahora

tiempo después

espacio aquí

en medio

espacio allá

cuerpo aquí

cuerpo en medio

ahora yo

tiempo

después ellos

tú aquí

cuerpo

tú en medio

aquí yo

espacio

en medio tú

tiempo antes

yo

lugar en medio

antes

ahora

después

yo

ellos

aquí

allá

en medio

antes ahora después

yo tú ellos

aquí allá en medio

tiempo

cuerpo

espacio